a ver... (06/05/2012 20:30:49)

Jetas, vagos y escaqueados conocemos todos; en el sector público y en el privado. El hecho de trabajar en lo público y tener un puesto de trabajo estable no te convierte en un jeta si no lo eras antes. El problema no está en el sistema de selección de personal en sí, sino en la poca agilidad para detectar a los garbanzos negros (le copio la expresión a auroram). El que el puesto de trabajo sea fijo y estable es positivo porque te protege de ciertas prácticas que, de otra manera, en este país de locos en que vivimos serían el pan nuestro de cada día: p ej, que cada vez que hay un cambio de gobierno se hiciera una limpieza del personal con arreglo a sus tendencias políticas y no a su valía profesional. El problema es que las garantías que protegen al buen empleado de irse a la calle por el capricho de un jefe al que le cae mal, acaban protegiendo tb al mal empleado. Lo ideal es que el sistema sancionador funcionara con más soltura, de modo que esos que aparecen sistemáticamente por su trabajo una hora tarde y se van hora y media antes se encontraran con su correspondiente expediente por falta grave. Entonces ya verías como el personal espabilaba. Pero desde luego no es de recibo la acusación generalizada que frecuentemente se hace a cuantos trabajamos en lo público de no dar un palo al agua. Por ahí sí que no paso. Y tampoco creo que la gestión privada sea una panacea. No es necesariamente, como quieren vendernos, sinónimo de eficiencia, y creo que tiene más inconvenientes que ventajas. Al menos, donde se ha aplicado no ha habido mejoras significativas ni en la calidad de la atención ni en la reducción del gasto.

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