RECAPACITAR NO ESTA DE MAS (05/05/2011 00:42:32)

He entrado de casualidad a este foro buscando información sobre cursos y me ha sorprendido encontrarme estos comentarios, por lo que me he decidido a contar mi experiencia. Soy médico, especialista en rehabilitación. Siempre he sido una persona inquieta, y dado mi carácter mis propios compañeros me critican porque no me conformo con cumplir mi horario de trabajo en una institución pública y ya está. Me gusta ser profesional y crecer en este sentido. Quizás porque desde que finalicé mis estudios tras una larga carrera y unas oposiciones y mi residencia, el incorporarme a un trabajo tan monótono me sirvió de ejemplo para darme cuenta que se abusa de teorizar en las carreras, y el ejercicio está en muchos aspectos carente de sentido. Ahora entiendo también la guerra entre fisios y rehabilitadores. Nosotros prescribimos tratamientos, pero jamás hemos aplicado ninguno. Creemos saberlo todo y realmente no tenemos ni idea de nada. Yo lo reconozco, y por ello me miran como un bicho raro. Me apasiona poder entender al organismo, poder hacer bien mi trabajo, que me encanta, y poder en definitiva ayudar a quien acude buscando una solución a sus dolencias. En esa búsqueda apareció la homeopatía. Primero realicé un año de estudios a través de un laboratorio muy conocido en este sector, efectivamente curso dirigido exclusivamente a médicos. Me gustó porque sobre todo no había riesgos aunque te equivocaras, y porque era un gran complemento en aquel entonces para nuestro trabajo. Estoy también muy vinculado a la medicina deportiva, y poder acortar los tiempos de recuperación en el deportista era una máxima. Alguien me habló de una escuela NO MEDICA de homeopatía, y allí me fui a profundizar en lo que había empezado. Coincidí con 2 colegas de profesión; uno abandonó a los 2 meses, pero nosotros 2 seguimos. Pronto comprendimos que nada tenía que ver esa homeopatía con la otra, que eran mundos y conceptos diferentes. Me convenció por supuesto mucho más la segunda. Allí estaba con gente no sanitaria que sabía un montón; controlaban de kine, testaban los productos, manejaban los principios activos y las dosis de forma magistral. Aprendí muchísimo. Me dí cuenta que hay una manipulación feroz en la medicina. Nos apropiamos de un nombre, como que sólo existiera una medicina, una manera de interpretar lo que pasa en el organismo. Y no es cierto. Bueno, seguí buscando algo más; creo que los médicos rehabilitadores no somos en general buenos clínicos; somos exploradores sintomáticos y enseguida ponemos etiquetas; tiramos de protocolo y ya está. La medicina ha dejado de tratar enfermos para tratar enfermedades. Y a quien le escueza lo siento mucho. Hice varios seminarios de formación en medicina manual ortopedica, y me gustó, aunque mi sorpresa mayúscula fue cunado recibí información de un curso que organizaba la Academia Española de Osteopatía sobre osteopatíaa y deporte. Me fui a Madrid, y durante casi 4 días no dejé de alucinar con aquello. Yo venía pensando en que me darían pistas para tratar manualmente una tendinitis y qué va; allí no se hablaba de etiquetas; me quedé gratamente sorprendido con todos los profesores; dominaban la palpación, la exploración clínica, la biologíaa; sabían a qué hoja embrionaria pertenece cada tejido del cuerpo. Hablaban de la corteza, del mesocermo y sus dos hokas, del trnoco cerebral, con exactitud; sus exposiciones eran claras y rotundas; allí trataron varios deportistas con patologías de tiempo, y me dí cuenta que eso no tenía nada que ver con la fisioterapia. Por eso al leer este mensaje, no he podido por menos que apoyar a esta asociación que me parece que es muy seria y que su formación es de muy alto nivel. Creo que para el fisoterapeuta esta no es su guerra. Debemos de hacernos una crítica constructiva. Dejé la sanidad pública porque era un desastre. Los fisios no saben trabajar, no se involucran. La fisioterapia, en general, está desfasada en España. Hay muy mala formación sobre todo porque en las escuelas Públicas el 70% de profesores son médicos, y los médicos no saben nada de fisioterapia. Se salva que los cursos de postgrado han evolucionado muchísimo. Técnicas novedosas como la punción seca, electrolísis percutánea, taping neuromuscular, tecnica de Jones, de Cyriax, de Moneyron, método Pold. Muy bien, muchas herramientas… erp carencia de método de trabajo, de concepto, de relación. Esta gente de AEO relacionan, tienen método de trabajo, y los que estabamos allí salimos encantados del curso. Actualmente sigo realizando cosas con ellos. Me han dotado de seguridad; me han enseñado a ver más allá de una etiqueta. Ahora sé que en una epicondilitis lo de menos es el codo; eso lo sabe ver cualquiera; pero un poco en la cervical, un poco en la mano, un poco en la humero cubital, un poco en la radio cubital, un poco en diferentes zonas hacen un mucho en una zona que sufre; y la persona también cuenta en el proceso. Creo en la autocuración de Still, y por eso ya no soy tan intervencionista. Fisios, un consejo de amigo es que no seais orgullosos. Los pacientes eligen donde van. Y aunque sanidad no regule la osteopatía, por ahora nada les impide trabajar. Si aplicamos la ley, ustedes ponen agujas, pinchan en puntos gatillo, la fibrolísis, etc, y con la ley en la mano eso puede ser perseguido por atentado contra la salud pública. Sólo pueden pinchar los especialistas ( y no todos) y los ATS. Sanidad no regula la osteopatía, pero tampoco la persigue. El osteópata trabaja exclusivamente con sus manos. Voto por la libre elección de terapia y de terapéuta. Un abrazo a todos y no os sintais dolidos, que mi único propósito es haceros recapacitar y echra una mano a esta asociación a quien les estoy muy agradecido.

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